La
tranquilidad del campo te invita a la contemplación y
a mirar la belleza de la zona colorada con el amarillo de los
girasoles, el rubio de las cosechas, el viola del espliego, el
verde de las orillas sombrosas que acarician las aguas cristalinas
de el río Clitunno. El va y ven de las estaciones varia
el color de la campiña que hace una cornice a las colinas
que hay alrededor sobre las cuales aparecen los pueblos de Trevi
y Montefalco.
“...el frescor de la escena vierte
su refrigerio en tu corazón, y por un instante lo purifica
del polvo quemado de la cansada vida, con el bautizo de la
Nadura...”
George Byron (
LXVIII, from “Childe
Harold's Pilgrimage”)
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